La “B” está recalculando

Al Pirata ya no le alcanza con “sumar siempre”. Está obligado a ganar muchos juegos hasta el final del torneo.

Para Belgrano, que ayer por la tarde volvió a los entrenamientos tras el empate 1-1 en Santa Fe contra Colón, la fórmula se vuelve cada vez más exigente. Si al empezar el campeonato la consigna era “sumar siempre”, la magra cosecha parcial obliga a replantear la ecuación: deberá sumar de a tres muy seguido en las 11 fechas que le quedan a la Superliga si pretende quedarse en la divisional.

¿Cuántos puntos deberá reunir para lograr el objetivo? Al encontrarse sumido entre los cuatro del fondo en la tabla de promedios (con un promedio de 1,099 está en la 24ª posición), el Pirata ya no depende de sí mismo. Sin embargo, hay parámetros que permiten responder a esa pregunta.

A medida que el certamen de elite del fútbol argentino va reduciendo la cantidad de participantes (y, por ende, la cantidad de fechas disputadas) y manteniendo en cuatro el número de descensos, el promedio histórico que los clubes han necesitado para mantener la categoría ha ido subiendo. La explicación es simple: en la 2016/2017, con 30 equipos participantes, el último en salvarse fue el que ocupó el puesto 26º; y en la 2017/2018, con 28 equipos, el que alcanzó el puesto 24º. Así fue como Temperley se quedó con un promedio de 1,092 hace dos temporadas; y Tigre necesitó un promedio de 1,175 para salvarse el año pasado. En esta temporada 2018/2019, con 26 participantes, el último en salvarse será el que ocupe el 22º lugar, y la especulación es que necesitará acercarse a 1,200 para asegurarse la permanencia.

En el caso de Belgrano, para alcanzar el promedio de 1.207 (que estadísticamente le daría muchas chances de salvación), tiene que alcanzar los 33 puntos en este torneo. Es decir, necesita sumar 21 unidades en 11 partidos, lo que equivale a obtener siete victorias. Algo difícil si se tiene en cuenta que, en las 14 fechas que disputó en la presente edición de la Superliga, apenas ganó dos partidos y cosechó 12 puntos. Puede que le alcance con algo menos, pero la dependencia del resto sería mayor.

El próximo lunes, contra un Tigre con la guardia cada vez más baja (la caída ante Godoy Cruz lo dejó con mínimas chances), será decisivo para Belgrano sumar de a tres, para jugársela entero en las 10 fechas que seguirán al receso veraniego. Ayer, en el predio, el preparador físico Sebastián Morelli comandó una práctica regenerativa en el predio. Para el lunes, el técnico Diego Osella deberá buscarle un reemplazante al lesionado Sebastián Luna, quien estará unos seis meses inactivo.

Escrito por Mundo D


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