Osella: Se gana con goles y no los hacemos

El entrenador del Pirata dijo que no pudo dormir repasando el partido que se les escapó contra San Martín.

La calentura no se pasó con el correr de las horas. Mientras más se pensó en el partido que Belgrano empató con San Martín en Tucumán, más difícil se hizo de digerir el trámite del juego y todo lo que se falló sobre la valla de Jorge Carranza. Y que derivó en el cuarto empate en línea del Celeste, esta vez sin goles.

“No pude dormir”, confesó el entrenador Diego Osella cuando quiso graficar cómo le fue en el posencuentro con el Santo. Después, el DT dijo a Mundo D: “No puedo creer que no hayamos ganado por no concretar todo lo que generamos. Tengo bronca, impotencia y esas cosas, porque el equipo responde, va al frente, es sólido... Pero se gana con goles y no los hacemos”.

Pero, más allá de la sensación de que se trajo poquito de Tucumán, la realidad marca que el sábado por la tarde, en el Gigante, será el tiempo de San Lorenzo: “Tenemos que insistir en lo mismo que se viene haciendo, porque el equipo sabe lo que tiene que hacer. Hemos jugado cuatro partidos a la altura de lo que es Belgrano. Después se analizará por qué no se hacen goles, pero lo importante es que el equipo está y, si nos toca sufrir hasta el final, se deberá aceptar”.

Después de lo que hizo ante Boca y de todo lo que se generó en Tucumán y no se pudo concretar, el panorama indica que frente a San Lorenzo (el sábado a las 19.20) no será el tiempo del cambio, más allá de que tendrá el obligado por la expulsión de Maximiliano Lugo.

“Estamos por el buen camino, pero pasa que a esta altura del torneo no alcanza con merecerlo: hay que hacerlo. Pero somos conscientes de que es así, pero lamentablemente no se logró, estoy triste por eso y cuando nos quedamos con 10 en Tucumán lo fuimos a buscar, porque es lo que necesitamos”, agregó el técnico.

Lo más complicado en los seis juegos que les quedan a los celestes de cara al final del torneo es que se les presente otro partido tan favorable para ganar como el que se dio el viernes a la noche. “La verdad es que es muy difícil que se dé otro partido parecido al que se jugó con San Martín, no creo que suceda”, dijo Osella.

“Nosotros tenemos seis finales más, no hay otra forma de imaginar lo que nos queda. Hay que programar, diagramar, pelear y trabajar los partidos para jugarlos con el corazón y ver si de a poco, o de a mucho, se convierte lo que generamos”, analizó el DT, y agregó: “Estoy convencido de que se puede, por lo que veo y por lo que me dan los futbolistas. El día que no lo sienta así, lo diré. Pero hoy entiendo que sí podemos”.

Palabra de jugador. Joaquín Novillo tuvo que batallar con los puntas locales y se la “bancó”, pero al referirse a lo que viene fue contundente: “Hay que seguir, salir de esta y seguir. No se puede uno quedar porque, si no, estás listo. Seguramente en el próximo partido van a llegar los goles”.

Leonardo Sequeira, por su parte, mostró sus sensaciones: “Estamos conformes con el rendimiento que mostró el equipo, pero muy molestos por el resultado. Sabemos que todos los días mejoramos y para eso estamos trabajando”.

Finalmente, el capitán de los celestes, César Rigamonti, sostuvo: “La verdad es que cuesta encontrar respuestas a lo que nos pasó en Tucumán. Tuvimos situaciones muy claras y no se pudo marcar. Pero hay que trabajar para seguir creciendo porque los goles van a llegar”.

Las secuelas del empate en Tucumán

Walter Coyette dejó de ser ayer el entrenador de San Martín de Tucumán, luego del discreto empate sin goles de la noche del viernes frente a Belgrano. La decisión se tomó de “mutuo acuerdo”, según informó el presidente de San Martín, Roberto Sagra, al finalizar la reunión que se mantuvo con el director técnico. La relación entre Coyette y los dirigentes se rompió antes del partido que los tucumanos empataron con el Pirata, cuando el técnico decidió dejar al margen del partido a las principales figuras del plantel, entre ellos Claudio Bieler y Matías García, para incluir a jugadores que no venían jugando.

Los cambios no provocaron el efecto esperado, el equipo mostró un claro retroceso futbolístico y estuvo a punto de ser derrotado por el Celeste. El empate dejó al equipo en el fondo de la tabla de los promedios y se le escapó una de las últimas chances que tenía para mantener intactas sus posibilidades de salvación, ya que estaba obligado a sumar de a tres ante un rival directo.

A esto se agregó la presión de los hinchas por la mala campaña que viene realizando el equipo, lo que llevó a Coyette a dar un paso al costado seis fechas antes de finalizar el campeonato. La próxima semana, San Martín visitará a River y necesita sacar, al menos, 11 puntos de los 18 que quedan en juego hasta la finalización del torneo (tiene que jugar seis encuentros) si pretende aspirar a evitar el descenso.

Escrito por Mundo D


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