La bronca tomó la Asamblea

Los más de mil socios presentes no aprobaron el balance 2018. Clima muy tenso en Alberdi.

Se preveía que no sería demasiado “ordinaria” la asamblea general de socios de Belgrano, que anoche no aprobó el balance del ejercicio administrativo 2018. El clima tenso, dominado por los cantos contra la comisión, tradujo ese descontento en desaprobación. Al punto que ni siquiera se votó la memoria del mismo período, que también estaba en el temario.

Ahora, la directiva deberá revisar los números (que arrojaban un superávit de más de 20 millones de pesos) para convocar a una nueva asamblea. El período abierto quedará para su revisión y los socios podrán hacer sus objeciones. La situación será puesta a consideración de Inspección de Sociedades Jurídicas (IPJ). 

Casi 1.200 socios batieron el récord de asistencia para una asamblea, ya que en las siete anteriores, desde que se levantó la quiebra y se recuperó la vida institucional, nunca hubo más de mil.

Alberdi había amanecido ayer con una serie de carteles, tipo “pasacalles”, con leyendas anónimas que apuntaban a los dirigentes, en especial al presidente Jorge Franceschi y a su antecesor Armando Pérez. Algunos sectores de la oposición, como la agrupación Celeste Infinito, se apuraron en despegarse del gesto, a través de un comunicado. Pero la tensión fue creciendo durante el día y la preocupación era inocultable, al punto que los directivos llegaron varias horas antes y esperaron en el club la hora de la asamblea. Estuvieron todos los integrantes de la comisión que encabeza Franceschi, pero Pérez no apareció.

A las 19.30, cuando los dirigentes subieron al escenario, el griterío, traducido en insultos y cánticos de rechazo, era ensordecedor. Desde ese momento, todo fue muy complicado, al punto que se hizo difícil escuchar a los locutores de turno. Y, cuando llegó el momento de la votación, el “castigo” de los socios fue elocuente. “Queda claro que no hay voluntad de los socios de aprobar el balance”, dijo Franceschi entre abucheos. “Llevaremos la resolución de la asamblea a IPJ para que nos indiquen los pasos por seguir”, explicó.

Cuando se dio paso a los cuestionamientos de los socios, el clima estaba en su pico de tensión y de caos. Si se pudo enderezar la marcha de la asamblea, fue por la temprana y oportuna intervención de Luis Fabián Artime. “Si estamos divididos y peleados, nos vamos al Federal”, advirtió, enérgico, “el Luifa”, y hubo aplausos.

Si bien se pudo continuar y todos los socios inscriptos fueron escuchados (incluido el último candidato opositor, Santiago Montoya, quien fue reprobado casi a la par de Franceschi y la comisión), las ponencias fueron muy duras con los dirigentes y varias de ellas exigieron la renuncia de la comisión. Pero, con el correr de los minutos, también aparecieron posturas que defendieron “la institucionalidad” y el cumplimiento del mandato.

Casi todos los cuestionamientos apuntaron a las razones de la debacle deportiva, pero prácticamente no hubo preguntas sobre cómo se encarará lo que vendrá. Franceschi respondió todo, pero faltó voluntad de escuchar de parte de buena parte de los presentes. En definitiva, el enojo de los socios (que antes que nada son hinchas) sirvió para mostrar que Belgrano late por su gente, que se hizo escuchar. Pero resultó difícil sacar otra conclusión.

Escrito por Mundo D


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