Más vale tarde que nunca

En la goleada a Riestra, la “B” tuvo la contundencia que le faltó en Superliga. Ahora inicia la etapa del pronto regreso.

Belgrano tuvo ayer contra Deportivo Riestra la contundencia y los retazos de buen fútbol que acaso le faltaron en su desafortunado paso por la Superliga. En su último partido oficial del semestre, hizo realidad aquel remanido refrán de que “más vale tarde que nunca”. Goleó 3-0 y dibujó una tenue sonrisa en los mil hinchas que fueron al estadio de Arsenal a dar una renovada prueba de amor a los colores y en los miles que siguieron el juego a través de la televisión y de las radios.

El golazo de Marcelo Meli a los 17 del primer tiempo abrió un juego que hasta ese momento Riestra, uno de los flamantes cuatro equipos ascendidos de la B Metropolitana a la B Nacional, había logrado cerrar. El derechazo combado desde fuera del área que se metió en el ángulo superior izquierdo, además del impacto estético, tuvo un efecto anímico inmediato: serenó a la “B” y les dio a algunos jugadores la plataforma indispensable para ser mejores que sí mismos.

Así, el propio Meli se sintió capaz de tocar simple y claro, Juan Brunetta ganó en atrevimiento para soltarse y llegar al área de Riestra y el uruguayo Cristian Techera sumó confianza para encarar y pasar con su gambeta a veces indescifrable. Pero también apareció César Rigamonti para taparle un mano a mano al habilidoso Gonzalo Bravo y mandar al córner un centro cerrado de Jonathan Herrera.

En el segundo tiempo, siguió corriéndole bien la pelota a Belgrano. Y en dos minutos, entre los 10 y los 12, terminó de asegurar la tarea. Llegó el segundo gol tras un centro de Techera que Brunetta mandó a la red con un derechazo seco, e inmediatamente Riestra se quedó con 10 hombres por la expulsión del zaguero Alejandro Gutiérrez, quien le aplicó un duro codazo a Sequeira. Con un jugador más y dos goles de diferencia, Belgrano no podía pasar sobresaltos. Y no los pasó, más allá de un remate de Bravo que dio en un poste.

Después del gol de Sequeira tras una buena gestión individual de Techera, ya no hubo espacio para más. Miguel Martínez entró por Brunetta a jugar sus últimos 10 minutos como profesional en el Pirata, y el último pitazo de Sebastián Bresba ventiló un ambiente saturado de críticas y de malas ondas. Hubiera sido un golpazo quedarse fuera de la Copa Argentina a manos de un equipo como Riestra. Desde ese punto, Belgrano hizo ayer lo que tenía que hacer.

Ahora viene el receso. Y luego empezará otra historia, la verdadera historia. La del regreso a Primera, cuanto antes mejor.

Escrito por Mundo D


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