“Matatán” quiere su revancha en Belgrano

Anthony Uribe seguirá en el Pirata y se ilusiona: “Espero tener la chance de jugar y que entre todos consigamos el ascenso a Primera”. Está por nacer su hijo, “un piratita” más.

En enero, cuando Anthony Uribe se sumó a Belgrano, sus maletas estaban cargadas de ilusiones. La búsqueda de un lugar en el equipo mayor no le fue sencilla. Trabajó en la pretemporada en Salsipuedes con Diego Osella como DT, pero su primer partido como titular se dio en la Copa Argentina el 8 de este mes, cuando el DT ya era Julio Constantin.

“Matatán”, como es el apodo con el que se lo conoce, le contó a Mundo D en qué anda hoy. “Estoy en Córdoba porque mi señora esta por ser mamá y no podemos tomar aviones”. Por ende, sus vacaciones hasta el 10 de junio, cuando regrese el Pirata a los entrenamientos, serán en Córdoba. El delantero espera la llegada de su primer hijo para fines del mes próximo. “Un piratita que se llamará Gianluca Aldair”, adelantó.

Uribe tiene contrato con el Celeste hasta diciembre y una opción de compra por un porcentual de su pase. Sobre lo que se avecina indicó: “Estoy esperando la pretemporada, la denominación del entrenador y empezar a prepararme para dar lo mejor. Tengo un contrato vigente y me siento jugador de Belgrano”.

El punta venezolano dijo sobre el descenso: “Es la primera vez que me pasa y aunque no tuve mucha participación en el equipo, igual es duro y se sufre. Pero ahora hay que mirar al frente y dejar el pasado, tratando de ajustar cosas para el futuro”.

Después de cinco meses en Argentina, la pregunta que se hace el hincha de la “B” es si Uribe está adaptado al fútbol de nuestro país como para ver la mejor versión de él, pero el ex-Zamora sostuvo: “El hecho de que no tuviera mucha participación en el equipo no tuvo nada que ver con mi adaptación, sino que fueron decisiones técnicas que uno como futbolista debe respetar. Prácticamente en los 10 partidos de Superliga, el DT se inclinó por otros jugadores y el 11 que usó fue casi inamovible”.

(Archivo / La Voz)

(Archivo / La Voz)
“Pero no jugar nada tuvo que ver con que me faltara trabajo en la pretemporada, sólo fueron decisiones técnicas. Respetables más allá de estar disconforme por no jugar y más aún cuando casi nunca hubo recambio en el equipo. Pero que venga del fútbol venezolano no significa que no estoy preparado para jugar aquí”, agregó.

Uribe jugó apenas un puñado de minutos en Superliga (ante Boca y San Lorenzo) y por Copa Argentina estuvo por primera vez desde el arranque ante Riestra: “Voy a dar lo mejor de mi en esta pretemporada porque quiero demostrarle al técnico que esté todo lo que puedo darle al equipo. Espero tener la chance de jugar y que entre todos consigamos el ascenso a Primera”.

“Nunca tomé el partido con Riestra como un ultimátum. Porque no se me puede juzgar por un partido. Es cierto que me fue bien y que hice lo que se me pidió y eso me pone contento”, dijo.

Su familia, a lo lejos

Para el atacante de Belgrano, la situación en Venezuela es un golpe fuerte, pues su familia y la de su esposa se encuentran en el país caribeño: “Y están llevando las cosas como pueden”.

“A mi, como a otros futbolistas de mí país, nos toca estar lejos de nuestra patria y dejar a los familiares. Claramente se los extraña, pero vine pensando en un mejor futuro para mi esposa y mi hijo, que es la parte bonita que hay que ver de esto. Pero lo cierto es que me encantaría estar con mis padres, mis sobrinos y eso, pero bueno, así es esto y hay que tomarlo con serenidad”.

Las noticias que llegan desde su país son fuertes y Uribe contó cómo se asimilan: “Sé que hay mucha gente que debió dejar el país, se habla de que cerca de 5 o 6 millones de venezolanos que están esparcidos por el mundo. Eso, lamentablemente, hace separar familias y sufrir lo que es la lejanía. A mí me tocó salir por trabajo, pero me gustaría mucho que mi país estuviera en otra situación”.

Escrito por Mundo D


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