“Fue un desahogo muy grande”

En menos de un año, Novillo pasó de jugar en cuarta a la selección Sub 23 y a hacer su primer gol en primera.

Cuando la cabeza de Joaquín Novillo se estrelló contra la redonda de cuero y esta viajó hacia las cuerdas del arco de la vieja Preferencial del Gigante de Alberdi, el defensor enloqueció, gritó, se abrazó con todos sus compañeros y después lloró de emoción. Era el tercer gol de Belgrano ante Temperley y el primero del zaguero en su carrera en el equipo superior del Pirata.

“La verdad es que fue un desahogo muy grande, porque son años de entrenamientos y sacrificio para llegar y al fin se me dio poder convertir”, expresó el marcador central que hace nueve meses jugaba en cuarta de la AFA y buscaba un “lugarcito” en el plantel que conducía Diego Osella por aquellos días. “Cuando hice el gol me fui para la tribuna y se lo dediqué a mi familia, a mis amigos y a mi novia, que son los que siempre están”, continuó un emocionado Novillo.

El defensor debutó en primera oficialmente ante Unión el 27 de enero de este año, jugó nueve partidos en la Superliga y fue convocado a la Sub 23 para disputar los Juegos Panamericanos de Lima, Perú. Allí se colgó la medalla de dorada y a su regreso se sumó de pleno al equipo de Alfredo Berti para buscar un lugar en el “11” y ha sido titular en los cinco encuentros del torneo.

“La verdad es que estoy muy feliz por todo y cuando hice el gol se me pasó por la cabeza todas las cosas vividas hasta este momento. Todas las malas que me tocaron pasar hasta este momento tan feliz que vivo ahora”, prosiguió.

Cuando se refiere a las malas, Novillo dejó en claro lo siguiente: “Son aquellas jornadas en las que uno espera poder jugar o que lo tengan en cuenta y no pasa nada. Le agradezco a los coordinadores de inferiores que no me dejaron que me fuera cuando pensé en hacerlo por no tener lugar en el equipo. Me acordé de todo lo que hizo mi familia por mí”.

“Y cómo no recordarlos si en más de una oportunidad mis viejos no se compraban cosas para comprarme los botines a mí y por eso estoy muy feliz por ellos también”, agregó el jugador.

“Todo lo que se vive en el fútbol es una locura, por allí no te das cuenta de la cantidad de gente que está pendiente de un partido. Pero estoy muy agradecido a la gente por el aliento que me da y el apoyo que me brindó”, sostuvo el defensor que cuando estaba en las inferiores de Huracán de barrio La France supo jugar de atacante.

“Venía buscando el gol y se me negó en varias oportunidades. Por eso este desahogo”, dijo, para luego agregar: “Mis viejos siempre están, son ellos los que te bancan la cara de orto o la mala onda cuando las cosas no me salen o vuelvo a mi casa después de no ganar. Por eso es que es para ellos el triunfo y el gol”. “Después de los partidos me cuesta dormir, imaginate ahora después del gol, no hay ninguna chance”, dijo el ex jugador del Luminoso entre risas. “Mi idea es seguir creciendo todos los días, este es el primer escalón y hay que laburar mucho para seguir creciendo”, concluyó.

Juveniles en AFA. Será ante San Martín (SJ), en Córdoba desde las 9, séptima, octava y novena; en Cuyo, cuarta, quinta y sexta. 

 

Escrito por Mundo D


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