Una remontada a lo Belgrano

El pirata regaló el primer tiempo hasta estar 2 - 0 abajo en el marcador. Después, lo dio vuelta con goles de Vegetti (figura junto a Luján). Independiente Rivadavia lo pudo ganar hasta que se quedó con un jugador menos. 

Que el árbol de los últimos minutos de juego no nos impida ver el bosque. Aunque este Belgrano no esté para frases hechas, es indispensable no dejar a un lado lo mal que viene jugando el pirata durante este torneo (8 fechas). En 4 meses de trabajo (asumió en junio), Alfredo Berti no logró aún diseñar un sistema de juego que no se repita solo en pelotazos a Vegetti o en la individualidad del "gato" Luján, las dos figuras del encuentro de hoy. Eso es Belgrano hoy y poco más. 

Esta tarde, el equipo contó con el respaldo de Rigamonti para seguir con vida. Después de dos gruesos errores de Amione (al minuto de juego) y Bernardello (en 25` de la primera parte), el conjunto mendocino se puso 2 0, se adueñó de la pelota y de los espacios y hasta pudo aumentar. Belgrano era puro desconcierto, con Rivero y González en cancha aunque sin parecerlo, apostando a la dividida, sin tomar el control y sin desnivelar por las bandas (flojo Noir también). Independiente Rivadavia aprovechó ese desconcierto y los nervios de Amione (¿era necesario que deburara marcando a Klusener de 35 años y casi 400 partidos en primera?) para manejar el partido hasta con cierta holgura. 

Berti movió las piezas en el segundo tiempo aunque el partido ya estaba algo quebrado. Ingresaron Lencina y Lugo por Rivero y González y así apostar al golpe por golpe. Y lo tuvo para aumentar la visita a través de Palacio y Klusener que chocaron con Rigamonti en el mano a mano. Hasta ahí llegó el esfuerzo de la visita que estuvo cerca del tercero, que hubiera sido definitivo. No lo aprovechó Independiente pero si lo hizo Belgrano. Primero de penal: Falta a Lencina que convirtió en gol Vegetti. Después, ya cerca del final: Otra vez por Vegetti (de cabeza) después de un muy buen centro del pibe Lencina. 

En los 5 minutos finales, Belgrano lo pudo ganar en dos jugadas rápidas que el línea invalidó por supuestos offsides. Ya el conjunto mendocino jugaba con uno menos por la expulsión del central Colombo. Fue empate. Merecido para el pirata que puso empeño en ir a buscarlo, sin fútbol, sin generar circuitos de juego, pero con el empuje de los hinchas y amor propio. Este Belgrano no es mucho más que eso. Al menos hasta que Berti entienda que algunos jugadores no están para jugar en el primer equipo.  

 

Escrito por Juan José Antonelli - Redacción SC


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