Asamblea agitada, fin del amor

Los socios optaron con la no aprobación del ejercicio de Memoria y Balance en Belgrano, como voto castigo al descenso a la B Nacional. Franceschi pierde consenso, Artime eleva su imagen en este escenario, y Pérez aguarda para actuar.

Por Federico Jelic

Alberdi fue un estruendo. Ya consumado el descenso a la B Nacional, era cuestión de esperar el semblante general del hincha de Belgrano, que hasta el momento no habría expresado furia. Al contrario, hubo demostraciones de respaldo para el escudo y los jugadores. Pero no con la dirigencia. Y eso quedó en evidencia en la Asamblea General Ordinaria, donde no solo hubo un revés institucional con relación a la intención de aprobar el ejercicio de Memoria y Balance, sino que además quedaron expuestos los sentimientos en contra de los socios con relación al proceso.

Insultos, silbidos al presidente Jorge Franceschi, gritos, pedidos de renuncias, solicitud de adelantamiento de elecciones, más otros improperios fueron ganando terreno en el recinto y casi no se pudo hablar de nada de los puntos y la orden del día. De esa forma, se trató de un diálogo de sordo donde quedaron a la luz la ruptura con el oficialismo más la aparición de varias agrupaciones con intenciones de llegar al poder.

Y dentro de ese contexto, no escaparon las críticas para el histórico Armando Pérez, quién inteligentemente no asistió a la convocatoria. Dentro de las voces críticas, el que tomó fuerza y consideración fue el ídolo y ex jugador Luis Fabián Artime, hablando casi como un candidato. A pesar de que no conforma ningún núcleo político, fue el “ganador” y quien quedó mejor parado en este escenario.

Lo cierto es que ahora la cúpula directiva tiene 45 días para revisar los estados contables, cambiar o ratificar lo indispensable y apuntar a la aprobación de Memoria y Balance, a los efectos de evitar alguna sanción de la Superliga, si pretende regresar cuanto antes a la máxima elite del fútbol nacional. Pero en esta atmósfera todo parece complicado, a pesar del superávit de 20 millones de pesos.

Caldeado clima político

De entrada las pancartas alusivas (y anónimas) con agresividad contra los miembros de la comisión directiva en las inmediaciones al estadio ya señalaban el preludio de la atmósfera hostil que invadió la Asamblea. Fueron silbados los integrantes de la comisión y el grito de “…que se vayan todos, que no quede ni uno solo…” retumbó en el recinto. Fue la mecha encendida para después hacer saltar el polvorín de los ánimos de todos. No quisieron escuchar nada. Por eso a la hora de mocionar de votar, a modo de represalia, la mayoría de los socios y de la oposición sufrgaron en contra de la aprobación del ejercicio económico 2018.
Hubo aspectos para al menos discutir, como el costo que tuvo el predio social del club (casi 350 mil pesos mensuales) y las erogaciones de la ex secretaría técnica, por 400 mil pesos. Pero el rechazo fue total ante cada alocución del presidente Franceschi como de sus pares de comisión.

Dentro del espectro político, en la oposición marcaron su lugar el grupo “Belgrano es de todos”, con Jorge Massimino, Miguel Ledesma y Jorge Arroyo, como quienes más se han hecho notar en redes sociales con los cuestionamientos a la dirigencia, junto a “Piratas de América”. No faltó por supuesto Santiago Montoya, del espacio “Encuentro Pirata”, aunque este último también recibió silbidos y reprobaciones de muchos socios. Presente estuvo Daniel Falfán, de “Celeste Infinito”, mientras que el abogado Federico Lazcano Colodrero, quien supo encabezar parte de la oposición junto a “Belgrano es de todos”, confirmó su incorporación a la trinchera de Montoya.

De todas maneras, quien sobresalía en imagen y quedó mejor ubicado en este escenario fue el “Luifa”. Sin pertenecer directamente a ninguna agrupación política, el ex delantero supo calmar las agitadas aguas en la Asamblea, llamó a la unidad, sin dejar de lado, claro está, alguna crítica al oficialismo.
“Vamos a disputar la B Nacional más difícil de los últimos años, con ocho descensos, dos ascensos, y si no estamos unidos corremos riesgos de caernos al Federal A. Además hay una realidad, no estamos siendo bien vistos en AFA y debemos cambiar eso”, fue la frase resonante del ídolo de Alberdi, casi a modo de candidato, y con un fuerte tiro por elevación contra Armando Pérez, por su paso como titular de la Comisión Normalizadora de AFA y los enemigos que fue ganando en club como reprimenda de su accionar.

Pareció un lanzamiento, sin embargo, Artime no tiene afiliación política. Incluso fue tentado del núcleo de “Amás Belgrano”, quien hoy forma parte del oficialismo, vaya a saber con qué interés. ¿Será cierto que del mismo Amás Belgrano hay un sector no afín a Pérez y a Franceschi que están buscando diferenciarse, planificando un proyecto con “Luifa” a la cabeza?

Pérez, con oposición

Pérez no escapó a las críticas, no obstante, todavía tiene espaldas de sobra como para seguir en el proceso, gestionar el regreso a Primera División, con adhesiones de la mayoría societaria por su huella en la entidad durante 14 años. Algunos entienden que fue estratégica su ausencia en la Asamblea, como para no quedar expuesto con el fracaso del descenso, a pesar de que actuó como Director Ejecutivo en este ciclo, y eligió a Lucas Bernardi como DT.

Ya pagaron los platos rotos los de la Secretaría técnica, menos el polémico y cuestionado Hernán Castex, protegido de Franceschi dentro de ese lío. El otrora ídolo Juan Carlos Olave presentó su renuncia al igual que otro de los favoritos de la tribuna, Gastón Turús. Misma situación para Fabio Talarico. A un año de las futuras elecciones, como que desde el oficialismo pretenden limpiar con responsables del armado del equipo, como si eso fuera suficiente, aunque el hincha en general pone a todos los dirigentes en la misma bolsa, circunstancia en la que Pérez tampoco puede despegarse demasiado. Una más: fue cesanteado de funciones en Belgrano el ex encargado de prensa y después vicepresidente, Abraham Rufail. Un aliado incondicional y pieza fundamental de la estructura principal en tiempos de gerenciamiento de Córdoba Celeste, hoy es mirado con desconfianza. “No nos gustaron algunas cosas de él”, se excusó de decir Franceschi a la hora de dar una respuesta. Juntos protagonizaron una pulseada por la bendición de Pérez. Rufail hace tiempo figuraba lejos de la mesa chica y de la toma de decisiones, solo que llama la atención como pasó de ser imprescindible a moneda de cambio en los últimos años, incluso con Pérez, amigos desde la juventud.

No hay tiempos electorales por Alberdi, a pesar de que el año próximo habrá comicios. Pérez ya manifestó su intención de volver a presentarse. ¿Será cierto que el oficialismo invitó a dialogar a Artime? El goleador había dicho “me toman por tonto si en 14 años me invitaron a tomar café una sola vez y me llaman ahora que se hundió el barco”. Toda una sentencia.

La Asamblea puso de relieve la bronca generalizada por el descenso y contra la dirigencia, que ya no tiene respaldo como antes. No importó ni el balance con superávit, ni la nueva tribuna de la calle Hualfin, ni el predio social ni otros alcances culturales e institucionales. La vara para medir el éxito en Belgrano fue la faceta deportiva y en eso, el objetivo fue incumplido. Lo demás, es intangible, casi invisible para el corazón del hincha. El desafío de la dirigencia es encaminar el proceso, donde Pérez tendría más injerencia, soñando para el retorno a un viejo romance de todos: Ricardo Zielinski.

Escrito por Diario Alfil


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